viernes, 5 de abril de 2013

Cuento de Fernando sobre la alimentación


Y a continuación, el último cuento de la semana, el de nuestro compañero Fernando. Una bonita historia de un niño cuyos padres trabajaban en un hotel.

FERNANDO TORREJÓN MESA
con su historia EL HOTEL DE ADAMS

Érase una vez un niño llamado Adams, que con tan solo nueve años sabía lo que era la vida de la hostelería.

Sus padres, Charly y Sofía, habían comprado un hotel donde vivían y trabajaban desde que se casaron. Cinco años más tarde nació Adams, un niño muy esperado por sus padres, porque era lo que les faltaba a sus padres para ser una familia completamente feliz.
Adams fue creciendo y desde pequeñito veía a sus padres servirles el desayuno a los clientes del hotel. Se quedaba embobado mirando cómo preparaban las tostadas, la leche, los cereales, el pan, etc.

Con el almuerzo pasaba exactamente lo mismo, ya que Charly era un buen cocinero y hacía unas ensaladas exquisitas con lechuga, tomate, cebolla y muchos más ingredientes. Entraban ganas de comérsela con tan sólo verla. El pescado que compraban era fresquísimo, porque como vivían en la costa se lo traían recién cogido del mar. Los lenguados se movían de lo frescos que estaban, los calamares y gambas tenían un sabor exquisito.

Llegó el cumpleaños de Adams y sus padres le hicieron una fiesta sorpresa cuando cumplió nueve años. Le montaron una mesa preciosa en la que sus amigos tomarían una cena buenísima. Allí pusieron todo tipo de carnes: pollo, ternera, hamburguesas...y ¡toda clase de pizzas! Todas riquísimas.

Cuando terminaron de cenar, tocaba tomar el postre. Sofía era una buena pastelera y preparó una tarta enorme que sorprendió a todos al ver que estaba hecha de frutas. Tenía sabor a plátano, fresa, manzana, pera...¡riquísima!

Adams nunca jamás olvidaría esa fiesta que le hizo tan feliz. Hoy por hoy sigue viviendo en ese hotel que le vio nacer y crecer junto a sus padres que le enseñó a valorar muchas cosas. Y una de ellas y la más importante era amar el trabajo de la hostelería. 

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